palabras nuestras






Por Marisa lamarca


Aragones




     Tres son las lenguas que conviven con desigual fortuna en nuestra Comunidad Autónoma: el aragonés, el catalán y el castellano.

     El aragonés, hoy conjunto de las hablas del Alto Aragón, fue la lengua romance que se mantuvo en el reino hasta el matrimonio de los Reyes Católicos, cediendo su hegemonía al castellano, a excepción de las zonas altas en las que se ha mantenido hasta hoy. Bien es cierto que la repoblación del Valle del Ebro en el siglo XII con personas de distinta procedencia, irá introduciendo modificaciones en la lengua aragonesa hasta que la castellanización se haga muy intensa.

     El catalán que se ve introducido en nuestro territorio por diferentes circunstancias históricas, se emplea en la actualidad, a lo largo de la frontera catalana y valenciana en forma de variedades dialectales diversas, todas ellas adscritas al catalán occidental, variedad fundamental del catalán como lengua histórica.

     El castellano, que tanto debe a las lenguas romances existentes en la península Ibérica en el siglo XV, pues contribuyeron a su fijación como lengua en esa época, es hablado en la actualidad en toda la Comunidad Autónoma, aunque perceptible en mayor o menor medida según las zonas y el grado de castellanización.

     Pero, en todo el territorio, de Norte a Sur y de Oeste a Este, la huella de la lengua aragonesa se deja sentir en el léxico. Existe tal variedad, que todos nosotros nos hemos afanado en alguna ocasión en recordar y comparar nuestros conocimientos con los de otros. Y así, este sentimiento se ha visto reflejado también en Internet. Existe una serie importante de Diccionarios "abiertos", con mayor o menor rigor filológico, en los que cabe cada aportación particular. Lo que sí demuestra esta actitud tan generalizada es la necesidad que tenemos de preservar un bien que para nosotros constituye parte de nuestro patrimonio cultural. También en la Red se pueden encontrar recopilaciones de vocabulario aragonés propias de algunas de las comarcas y de los pueblos.

     No obstante, es importante saber que se está intentando normalizar el uso de estas lenguas allí donde son mayoritarias, a través de una Ley de Cortes de Aragón, cuyo Anteproyecto está por aprobar. Éste, da expresa importancia al Patrimonio Lingüístico y así, el artículo 20 dice: "Los usos, costumbres, creaciones, comportamientos y demás bienes inmateriales del Patrimonio Lingüístico Aragonés serán salvaguardados mediante la investigación, la documentación científica y la recogida exhaustiva de los mismos en soportes materiales que garanticen su transmisión a las generaciones futuras".

     En fin, no sé en qué quedará esto. Pero desde estas páginas se nos ha ocurrido que, como la futura Ley pretende favorecer la participación directa, podríamos, entre todos, aportando cada uno lo que sabemos, ir añadiendo a lo ya publicado nuestro acerbo personal, nuestro conocimiento léxico del aragonés; ese que hemos oído y, lo más importante, el que utilizamos habitualmente. Así, os invitamos a participar mandando a nuestra revista cuantas palabras estiméis oportunas. Asimismo, os pedimos que nos digáis la localidad aragonesa en la que se utilizaban y, mucho mejor, si se utilizan ahora.

     Yo disfruto comprobando que todavía están en uso determinados vocablos y que todo el mundo entiende lo que dices. Yo vivo en Zaragoza y he nacido aquí, en el barrio de las Delicias. Tengo recogidas palabras que voy oyendo día a día en la calle o bien a la gente con la que me relaciono, y, como no, las que recuerdo y que no oigo hace tiempo. Se pueden hacer clasificaciones de los diferentes aspectos de la vida cotidiana: casa, alimentación, fauna, estados de ánimo, adjetivos…

     Casa:

          falsa : desván, luna: patio de luces, pozal: cubo, rodilla: bayeta.

     Alimentación:

          alberge: albaricoque, rebollón: robellón, espinay: espinacas, dorasnilla: melocotón pequeño

     Fauna:

          cardelina: jilguero, picaraza: urraca, sargantana: lagartija

     Estados de ánimo:

          chemecar: gemir, mantudo: encogido

     Adjetivos:

          mego: hipócrita, chandro: vago, laminero: goloso


     Lo anterior ha sido sólo un ejemplo. Mandad cuanto queráis y, si tenéis una idea al respecto, aportadla.

     elcronistadelared@yahoo.es


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Versión 13.0- Enero 2007